Oviedo ‘underground’

Lunes 27 de Febrero del 2017

Oviedo ‘underground’

La heroica ciudad dormía la siesta”, comienza Clarín, así, con ironía, su novela La Regenta, ambientada en la aristócrata ciudad de Vetusta, trasunto de Oviedo. Ahora parece que Oviedo se despereza y deja de dormir la siesta cultural. Si bien la capital del Principado tiene una vetusta apuesta formada por temporadas de ópera y zarzuela, o por la entrega anual de los Premios Princesa de Asturias, muchos ciudadanos, sobre todo los más jóvenes e inquietos, miraban con cierta envidia a la vecina (y a veces rival) Gijón; mejor plaza para la oferta cultural joven, viva, contemporánea. Allí se destacan el centro de creación LABoral, el Festival Internacional de Cine (que puso en el mapa José Luis Cienfuegos), la Semana Negra, el festival mod Euroyeyé o la escena musical que dio el movimiento del Xixón Sound (ya hace 20 años). Pero en Oviedo poca cosa. Sin embargo, en los últimos tiempos se ven brotes verdes, públicos y privados, institucionales y alternativos, de renacimiento cultural en la ciudad. Muchos apuntan que ya no hay que girar la mirada al vecino gijonés para llenarse la vista. Y hasta se ha puesto en marcha una web que se titula:¿Pero quién dice que en Oviedo no hay nada?

Cultura autogestionada

Tal vez el mejor termómetro del cambio sea la aparición de algunos centros culturales autogestionados. Por ejemplo, el Ecosistema Creativo Manglar (Martínez Vigil, 14), que acaba de abrir sus puertas gracias a una campaña de financiación colectiva en lo que era un conocido pub ovetense (La Calleja La Ciega). Se dedica a los conciertos, las presentaciones, los debates, las exposiciones y también a la cocina vegetariana y de proximidad. En la parte de atrás, un huerto urbano. “La ciudad vive desde 2011 un renacimiento de su cultura underground”, dice Diego Díaz, miembro del colectivo promotor.

Un antiguo 'pub' es ahora un centro cultural dedicado a conciertos, muestras y también a la cocina vegetariana

En la misma calle del Manglar, la empinada Martínez Vigil, se encuentra la legendaria cervecería celta Ca Beleño (en el número 4), que fabrica su propia cerveza artesanal, y el bar La Salvaje (en el 9), que participa de la revitalización de la escena de conciertos indies carbayona. Otros lugares donde se hace cultura son Local Creativo Paraíso (Paraíso, 10), La Llegra (Postigo Bajo, 40), D-Espacio (Paraíso, 5), la Fábrica de Ideas (Buenaventura Paredes, 4), Sol y Sombra (Sol, 9) o el Local Cambalache (Martínez Vigil, 30). Se involucran asociaciones como La Ciudadana, Oviedo Redondo u Oviedo SOS Cultura. El proyecto municipal Oviedo vive sus plazas, presentado recientemente, pretende activar la cultura en estos espacios.

La periférica lata

De pionera, nacida hace dos años y medio, ejerce Lata de Zinc (Julián Cañedo, 4), un centro cultural cooperativo ubicado, no por azar, en el barrio periférico de Otero, pero que aun así ha cosechado gran éxito. “Queríamos hacer cultura de barrio, cosas fuera del centro: nos llevamos muy bien con los vecinos, el panadero, el ferretero”, dice una portavoz, “funcionamos de manera asamblearia, que es más difícil, pero que da mayor riqueza de propuestas”. En un espacio en continuo cambio físico y metafísico se suceden conciertos, exposiciones, presentaciones o talleres, y también se da especial importancia a la alimentación vegetariana y sostenible. Al lado, el espacio La Oficina, donde hay una tienda de ropa de segunda mano, una de las pocas tiendas de discos de la ciudad (Alta Fidelidad), la discográfica Humo y la editorial Malasangre. “Cuando abrimos empezamos a remover y vimos que había mucha gente haciendo cosas, pero que pocos lo sabían. Aquí les damos su espacio, mezclando lo local con lo de fuera”, dice la portavoz.

Ambiente nocturno en el Ecosistema Creativo Manglar, en Oviedo.

Ambiente nocturno en el Ecosistema Creativo Manglar, en Oviedo. Fotográfica Oviedo

El museo y la alcayata

La cultura más institucional también se ha renovado, como se ha visto en la remodelación del Museo de Bellas Artes de Asturias (Santa Ana, 1), que abrió su nuevo y tercer edificio en 2015, obra del arquitecto navarro Patxi Mangado. Se ha duplicado la superficie y si antes se exponían 450 obras, ahora son 800, de una colección de 15.000. “Hemos conseguido una visita más agradable y luminosa”, dice el director, Alfonso Palacio, “pero además, a través de las visitas guiadas, las conferencias y los talleres, hemos conseguido conectar mejor con la ciudadanía”. Tanto es así que las visitas han pasado de 40.000 anuales en 2013 a 90.000.

Otro de los museos de la ciudad, el Arqueológico de Asturias (San Vicente, 3), en el claustro del antiguo monasterio de San Vicente, también ha gozado de una reciente remodelación, que abrió sus puertas en 2011, obra de los arquitectos Fernando Pardo y Bernardo García Tapia. Además existen proyectos municipales para convertir la vieja Fábrica de Gas y la enorme Fábrica de Armas en centros de exhibición y creación artística en la estela del Matadero de Madrid, por el momento, en stand-by. Desde 2013 la ciudad también tiene su Noche Blanca, además de su feria ArteOviedo y su LibrOviedo.

Como muestra de la convivencia de lo institucional y lo alternativo, está el curioso Alcayata Project, promovido por el artista Israel Sastre. Resulta que el Museo de Bellas Artes descuelga cada noche el cartel con sus horarios y en la pared queda una alcayata huérfana. Así, la noche de cada jueves se cuelga en esa alcayata, con mucha celebración, la obra de un artista local.

Oviedo ‘underground’

javier belloso

Entre arte y libros

En cuestión de galerías “se han vivido momentos mejores, pero a pesar del precario y duro contexto actual, y del tamaño de la ciudad, no son pocos los que ofrecen propuestas de notable nivel”, explica el historiador del arte Carlos Vega, autor de la tesis Galerías de arte en Asturias (1918-2005). Entre ellas se encuentran Guillermina Caicoya (Principado, 11), Arancha Osoro (Ventura Rodríguez, 6), Falcón (San Melchor García Sampedro, 15), Texu (Postigo Bajo, 16), Álfara (Rafael Gallego, 16) y Decero Creativo (Martínez Vigil, 8), entre otras. Y en las librerías donde suelen celebrarse frecuentes eventos, destacan Cervantes (Dr. Casal, 9), Ojanguren (Riego, 1) o Santa Teresa (Covadonga, 11). También hay una nutrida oferta de libro de viejo con Don Quijote (Pasaje Caveda s/n), La Noceda (Martínez Vigil, 11) o la veterana y entrañable Personajes, a punto de cerrar por jubilación.

Fuente: http://ow.ly/ptKZ309omMW

Mujeres heterosexuales, las que menos orgasmos tienen: Expertos

Lunes 27 de Febrero del 2017

Foto propiedad de: Especial.

Un estudio realizado entre decenas de miles de personas encontró que las mujeres “hetero” sufren de un déficit de clímax sexual en sus relaciones íntimas.

Estados Unidos.- Una investigación realizada entre 52600 personas señaló que existe un déficit o brecha orgásmica entre personas de diferentes géneros y orientaciones sexuales.

De acuerdo al reporte publicado en la revista “Archivos de Conductas Sexuales”, se encontró que las mujeres heterosexuales alcanzan el orgasmo en sus relaciones en apenas 65% de los casos.

El 66% de las mujeres bisexuales logran alcanzar el orgasmo, es decir, dos terceras partes de quienes tienen esta orientación sexual.

En el caso de las mujeres lesbianas, un 86% alcanzan el orgasmo, mientras que el 89% de los hombres gays reportan lo mismo.

Los “ganadores” de acuerdo a esta investigación, son los hombres heterosexuales, quienes reportan alcanzar el orgasmo en 95% de los casos.

Sin embargo, no todo está perdido. El hecho de que las mujeres lesbianas alcancen más orgasmos que las heterosexuales indica que mediante un cambio en las conductas sexuales puede aumentar la satisfacción en la intimidad.

Debido a que pocas mujeres alcanzan el orgasmo simplemente con la penetración, se determinó que incorporar la práctica del sexo oral durante las relaciones aumenta la cantidad de los mismos.

Otro de los hallazgos de este reporte es que mientras el orgasmo masculino se trata de la eyaculación para asegurar la reproducción, en las mujeres “facilita los lazos afectivos con un compañero romántico a largo plazo”.

Fuente: http://ow.ly/yRfq309oeQl

Desarrollan chip que detecta el VIH una semana después del contagio

Lunes 27 de Febrero del 2017

Foto propiedad de: El País.

El dispositivo también podría funcionar para la detección temprana del cáncer.

Un equipo de especialistas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ubicado en Argentina, desarrollaron un chip capaz de detectar el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), una semana después de la posible infección.

El dispositivo de alta sensibilidad encuentra la proteína del VIH P24 en concentraciones hasta 100 mil veces menores que los métodos actuales. De acuerdo con Javier Tamayo, investigador del Instituto de Microelectrónica de Madrid, "halla una aguja en un pajar".

No obstante, el sensor también podría funcionar para la detección temprana del cáncer, sólo tendría que cambiarse la solución para que reaccione a lo que se le indica buscar. Según los expertos, podría estar en el mercado en unos tres o cuatro años.

Fuente: http://ow.ly/N4tY309oeqy

En estos países viven los mejores amantes

Lunes 27 de Febrero del 2017

Foto propiedad de: Dominio.fm

Desde ya te adelantamos que sí, los brasileños son los más versados.

Seamos honestos, ¿importa la nacionalidad cuando de sexo se trata?

La verdad es que no, pero si eres de esos que tienen muchas expectativas y no se conforman, aquí te dejamos el ranking de los mejores amantes de acuerdo al lugar en el que nacieron.

Desde ya te adelantamos que sí, los brasileños son los más versados, pero también los españoles. 

Ellos no:

Los alemanes, según una encuesta del sitio de investigaciones globales One Poll, son los peores debido a su olor corporal. Pobres. 

Pero no son los únicos, los ingleses, de acuerdo con los participantes, no se esmeran mucho que digamos en el asunto. Y en cuanto a los suecos, ellos "terminan demasiado rápido"

En cuanto a los estadounidenses, permanecen en el quinto puesto de los pésimos, y es que afirma el proyecto, son "muy bruscos".

Además, la Universidad de Indiana indica que sólo el 64 por ciento de las mujeres que viven en Estados Unidos tiene un orgasmo durante cada encuentro y no el 85 por ciento, como aseguran los varones.

Con ellos sí: Del mejor al peor

1. Españoles

2. Brasileños

3. Italianos

4. Franceses

5. Irlandeses 

6. Sudafricanos

7. Australianos

8. Canadienses

Regalo: En estos países viven los más infieles:

1. Tailandia

2. Dinamarca

3. Italia

4. Alemania

5. Francia

6. Noruega

7. Bélgica

8. España

9. Reino Unido

10. Finlandia

Fuente: http://ow.ly/3D83309oedK

¿Por qué los hombres comen carne y las mujeres ensalada?

Miércoles 22 de Febrero del 2017

comer carne

Podría parecer un cliché, pero la escena sucede más a menudo de lo que pensamos: un hombre y una mujer acuden juntos a un restaurante y piden un chuletón y una ensalada. Cuando llega la comanda, el camarero intuitivamente tiende a dejar la carne ante el hombre y la sana lechuga con tomate frente a la mujer. ¿Por qué? ¿No puede ser que la mujer haya pedido un filete de buey a la piedra? ¿Tenemos cierto sesgo de género en los hábitos nutricionales y convenciones sociales?

Según un panel de biólogos y nutricionistas de la Autoridad Europea para la Seguridada de los Alimentos (EFSA), no existe evidencia científica que justifique un mayor consumo de proteínas animales en los hombres. “El ser humano ha evolucionado en un contexto en el que la comida no venía etiquetada para hombres o mujeres", explica Lucía Martínez, dietista-nutricionista especializada en Nutrigenómica y autora del libro Vegetarianos con ciencia. "¿Diferentes necesidades nutricionales entre sexos? Como mucho, los hombres tienen más masa muscular, puede que necesiten más calorías, pero no requieren más carne roja por una supuesta necesidad de proteínas. En cambio, las mujeres en determinados momentos de su vida pueden presentar carencias de hierro, cuando menstrúan, o de ácido fólico, cuando están embarazadas, asegura la investigación. De hecho, genéticamente, la que necesitaría más reservas sería la mujer porque asume ese gasto extra en el embarazo y la lactancia, pero su cuerpo ya dispone de las reservas necesarias para afrontarlo. En la actualidad, las diferencias nutricionales entre ellos y ellas no responden a algo biológico sino cultural, y no existen argumentos genéticos que justifiquen esa querencia masculina por la carne o de las mujeres por los vegetales”.

Sesgo social y cultural

Si no es una necesidad física puede ser una necesidad creada por los cánones sociales y culturales que se han ido asentando, al menos en el mundo occidental. En el último siglo se ha observado la influencia de la publicidad capciosa y el packaging que ofrece alimentos supuestamente saludables a las mujeres, como yogures y cereales para mantener la línea, de color rosa y tipografías sinuosas. Con el mensaje encubierto de que gracias a estos productos podrían bajar de peso y ser más deseables. Y al mismo tiempo ofrece alimentos procesados, carnes rojas y bebidas alcohólicas o azucaradas al público varonil. Si no fuera muy macabro parecería que la publicidad alimentaria intenta bajar la tasa de masculinidad en el mundo.

La percepción de que los hombres de verdad son carnívoros se ha analizado en una reciente investigación de los Países Bajos, donde se preguntaba a jóvenes holandeses de origen chino o turco frente a nativos holandeses si comer carne era “cosa de hombres”. Cuanto más tradicional y patriarcal era su cultura, afirman los investigadores, más sesgo de género manifestaban. También podrían variar estos estereotipos dependiendo de la categoría profesional o la formación, como recoge otro estudio, en este caso orientado a carpinteros e ingenieros finlandeses. Mientras los primeros aludían a la carne como fuente de energía necesaria para su trabajo físico, los ingenieros preferían vegetales y disfrutar de la comida como un placer. En cuanto al hecho de cocinar, a los carpinteros no se les pasaba por la cabeza porque lo consideraban “poco masculino”, mientras que los otros preferían elaborar su propia comida.

La escasez de productos cárnicos en algunos lugares del mundo es el motivo que ha encontrado un estudio de la Universidad de British Columbia (Canadá), por el que determinados colectivos tradicionales, como los sij del Punjab emigrados a Canadá, justifiquen sus hábitos alimentarios de consumo animal como signo de masculinidad. Si ya era una cultura que originariamente consumía elevadas cantidades de azúcar e hidratos de carbono para soportar el trabajo en el campo, cuando emigraron a países occidentales y se encontraron barra libre de carne procesada, lácteos y alcohol ya nada podía parar la espiral de alimentación poco saludable y supuestamente “masculina”.

Menos ‘paleo’ y más verdura

El estereotipo de “hombre-hombre” carnívoro tiene mucho que ver con la interpretación que se ha hecho de la Prehistoria y el imaginario donde los neandertales cazadores comían mamuts, mientras las mujeres cuidaban de sus hijos en la cueva comiendo bayas. Algo que, aunque firmemente asentado en nuestro imaginario, tampoco hay evidencia de que haya pasado así.

Una investigación del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig (Alemania) puso de manifiesto recientemente que los Neandertales podrían haber consumido más vegetales de lo que pensábamos. Sin embargo, los restos orgánicos de origen vegetal desaparecen y no habrían dejado huella en vestigios óseos y líticos. El análisis de pequeñas plantas fosilizadas halladas en dientes prehistóricos demostró que la recolección y alimentación omnívora, no solo carnívora, habría llegado mucho antes a los primeros homínidos, e incluso se habrían automedicado mascando plantas. ¿De dónde viene entonces el mito del hombre carnívoro?

“Cuando se empezó a explicar el pasado primitivo fue en el siglo XIX, que no destacaba por su feminismo precisamente, y las primeras representaciones identificaron al hombre como gran cazador que garantizaba la especie. Fue en el siglo XX cuando aparecieron nuevas tendencias historiográficas y antropología de género que distinguían caza y recolección y daban más importancia al aspecto recolector, en el que las mujeres tendrían mucho que ver. Es cierto que en su edad reproductiva y etapa de crianza no podría participar en las cacerías, que tampoco serían fáciles para los hombres, pero ¿cómo saber el reparto real de roles y de alimentación? No estábamos allí, no hay documentos, no sabemos nada con certeza: solo podemos interpretar y deducir, con un sesgo, a partir de lo que vemos en los restos óseos y la industria lítica”, describe Juanjo Cáceres, doctor en Historia y presidente de la Sociedad para el Estudio Interdisciplinar de la Alimentación y los Hábitos Sociales.

Cáceres desarrolla esta desmitificación de la Prehistoria hiperproteica en el capítulo “Lo que hemos comido” del libro Más vegetales, menos animales, escrito a cuatro manos con el nutricionista Julio Basulto. El experto en nutrición va más allá y advierte de los riesgos de las paleo dietas que se han puesto de moda, imitando un modelo paleolítico que no existe.

“No tenemos ningún estudio científico que haya constatado las supuestas ventajas de este tipo de dieta y ni siquiera un criterio contrastado que define en qué consiste exactamente", señala Basulto. "El libro pionero de Loren Cordain sobre paleodieta, para empezar, está lleno de patrañas. ¿Cómo puede decir que se puede comer toda la carne roja que uno quiera, sabiendo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó en 2015 reducir su consumo por sus posibles riesgos? La paleodieta para deportistas también afirma que las legumbres son malas… pero si hay algo que tenemos claro y se ha demostrado científicamente es que son buenas. Lo que la gente interpreta como dieta paleo, el aumento de consumo de carne, pescado y marisco, puede conllevar serios efectos adversos para la salud y no tiene ninguna base científica”. En definitiva, habría que lanzar el mensaje de que queremos hombres menos hombres, pero que vivan mucho más.

Fuente: http://ow.ly/1Ob2309fcyj