Cómo saber si tienes una vida #sexual sana y cómo mejorarla

Lunes 16 de Enero del 2017

Todos nos hemos visto envueltos alguna vez en una conversación sobre sexo. Es habitual que nos guste compartir nuestras experiencias y conocer las de los demás. Y es que hablar de sexo es hablar sobre lo que somos, seres sexuados que expresamos que lo somos a través de una de las características que nos constituye: la sexualidad.

Cuando hablamos de sexo, a menudo nos compararnos: queremos saber si nuestra vida sexual puede calificarse de ‘normal o sana’. Pero, ¿qué entendemos por tener una vida sexual sana y cómo podemos valorar si la nuestra lo es?

Mitos y confusiones sobre la sexualidad

Es importante entender que sexualidad no equivale a genitalidad, explica Miren Larrazábal, psicóloga clínica, presidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología (FESS) y autora del libro ‘Sexo para torpes’.

Solemos relacionar la salud sexual con practicar mucho sexo, y aunque hay una parte importante que tiene que ver con cuerpo y el erotismo y en la que los sentidos juegan un papel importante, existe la expresión sexual más allá de la genitalidad.

Por un lado, debemos comprender que se puede ser sexualmente sano y elegir no mantener relaciones sexuales y que practicar sexo con mucha (o más) frecuencia de lo habitual tampoco implica tener una vida sexual más plena. Las enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados o disfunciones tampoco tienen por qué condicionar nuestra salud sexual.

No es fácil establecer baremos para medir qué es normal y qué no, pero hay que entender que el sexo solo puede ser problemático cuando genera malestar en uno mismo u otra persona, impide nuestro desarrollo como seres humanos o interfiere negativamente en alguna de las facetas de nuestra vida.

Si nos causa displacer o sensación de malestar, no es sano: la regla de oro del sexo es que consiste en dar y recibir placer. Nuestra sexualidad es sana siempre que nos aporte bienestar y podamos disfrutarla a nivel físico, psicológico y emocional.

La American Sexual Health Association (ASHA) define la salud sexual como la capacidad de aceptar y disfrutar de nuestra sexualidad a lo largo de nuestras vidas y la considera como una parte importante de nuestra salud física y emocional.

Por tanto, será importante recordar que la sexualidad es una parte natural de la vida, y que, como tal, implica mucho más que un determinado comportamiento sexual o genital.

¿Cómo mejorar la vida sexual?

1. Ama tu cuerpo y conócelo: una investigación de la Universidad de Texas apunta a una posible relación entre satisfacción sexual, y autoimagen y conocimiento del propio cuerpo. Los expertos consideran que estos aspectos pueden ser determinantes para la salud sexual.

Miren Larrazábal lo suscribe: “Conocer el propio cuerpo es fundamental. La autoexploracion y el autoerotismo son esenciales; es complicado poder compartir algo que no se tiene o que se desconoce”.

No conocernos dificulta el poder compartir nuestra sexualidad con otra persona. “La buena sexualidad comienza por el buen conocimiento de uno mismo”, añade Larrazábal.

2. Ten buena comunicación con tu pareja: aunque conozcamos a alguien desde hace mucho tiempo, es imposible adivinar lo que le gusta si no nos lo comunica. Además, la gente cambia y la única manera de que las demás personas sepan de los gustos de cada uno, es hablándolo.

Una buena comunicación puede conllevar cierto esfuerzo, pero es importante expresar nuestros deseos; no hacerlo dificulta que la otra persona sepa lo que nos gusta y lo que no y reaccione en consecuencia.

3. Ayúdate del lenguaje: también hay estudios que intentan demostrar que ciertos comportamientos o juegos ayudan más a la satisfacción sexual que otros. En el caso de las conversaciones subidas de tono, las palabras eróticas o las fantasías verbalizadas, además, se puede contribuir a que mejore la comunicación.

Como apunta la especialista, el oído es un sentido fundamental en la sexualidad y compartir una fantasía puede llegar a excitar mucho. Es un inductor sexual externo, aunque hay gente a la que puede no gustarle que le hablen. Más que una premisa, es una habilidad erótica así que, como tal, conviene entrenarla.

4. Cuida tu relación: una relación feliz puede traducirse en una vida sexual saludable. Un estudio de la Universidad de Indiana sugiere que la vida sexual mejora cuando la relación es buena. Aunque de acuerdo con la Presidenta de la FESS, no tiene por qué.

“Sexo y amor son dos variables diferentes y, aunque muchas veces estar enamorado de una persona puede reforzar la relación sexual, también se puede tener una buena relación a todos los niveles excepto el sexual, y viceversa. Sexo y amor son dos sistemas motivaciones del ser humano que no necesariamente van unidos”, añade la experta.

5. Innova: la creatividad sexual o erótica es otra habilidad a tener en cuenta: “El sexo no esta entre las piernas, sino en el cerebro, que es el órgano sexual más potente. La capacidad de imaginar y fantasear es fundamental”, asegura la especialista.

Por otro lado, la innovación no siempre tiene que ser drástica o especialmente notable: puede tratarse de pequeños detalles, sutiles, que a menudo producen una gran satisfacción.

6. Olvídate de la cantidad: en el sexo, como en tantos otros aspectos de la vida, menos puede ser más. Ni practicar sexo muchas veces nos va a hacer más felices, ni hacerlo menos nos agriará el carácter. Relacionar salud y vida sexualidad con la cantidad de veces que se practica el coito es reducir el concepto a su aspecto genital.

Como sabemos, una vida sexual sana va mucho allá de la penetración: también es seducción, erotismo, besos, caricias. Son todas esas prácticas capaces de proporcionarnos un estado de bienestar físico, psicológico y emocional.

Además, el fin obligatorio de la sexualidad no tiene por qué ser el orgasmo: la experiencia orgásmica es un estado de clímax en la excitación que resulta muy agradable cuando se produce, pero que no supone condición ni obligación para el placer.

No se trata de conseguir récords, medallas o trofeos. El sexo no tiene nada que ver con el deporte, no es una competición; solo tiene que ver con dar y recibir satisfacción, siempre y cuando se respeten sus cuatro bases fundamentales: libertad -siempre ha de ser consensuado-, seguridad -que nos permita abandonarnos al placer-, responsabilidad -somos responsables de nuestro propio disfrute tanto a solas como en pareja- y placer -el derecho al placer ha sido conquistado hace poco tiempo, y hay que celebrarlo”, concluye Miren Larrazábal.

Fuente: http://ow.ly/JqUg3082h50

Seis minutos de #ejercicio, la forma de pagar en este café londinense

Lunes 16 de Enero del 2017

Un minuto en la cinta de correr, otro en una bicicleta estática, otro en una máquina de remo, 60 segundos de abdominales y otros dos minutos divididos entre sentadillas y lunges. En total un entrenamiento de seis minutos -con descansos de 30 segundos entre ejercicio y ejercicio- que sirve como pago por una comida en un café londinense que no acepta dinero.

Se llama Run For Your Bun y se trata de iniciativa lanzada por el grupo de gimnasios británico David Lloyd Clubs, que busca acabar con el sedentarismo de la vida actual. “Distintos estudios afirman que un trabajador de oficina pasa el 90% de su día sentado y sin moverse”, explican.

Los clientes deben llevar a cabo un entrenamiento de intervalos de alta intensidad de seis minutos para pagar su comida”

Lo primero que deben hacer los clientes del Run For Your Bun, que deben ir vestidos con ropa deportiva, es llevar a cabo el entrenamiento de intervalos alta intensidad que sirve como método de pago. Después, podrán disfrutar de uno de los cinco platos que el establecimiento sirve como comida:

- Una tostada de pan integral con aguacate, tomates cherri, queso de cabra, chile y limón

- Un plato de cuscús con albaricoques, pasas, piñones, limón, cilantro, albahaca, aliñado con una salsa balsámica

- Una hamburguesa a la parrilla de pechuga de pollo con tomate, cebolla y mayonesa de ajo

- Un bocadillo de pan de pita relleno de ensalada con salmón ahumado o queso halloumi a la parrilla

Todo suena muy bien, pero tiene una pega: solo ha estado abierto desde el 11 hasta el 13 de enero. Aún así, la cadena de gimnasios espera haber conseguido su objetivo: “Ayudar a las personas a reconocer la importancia del ejercicio diario y de entender como la nutrición y la actividad física van de la mano”.

El objetivo ha sido ayudar a las personas a reconocer la importancia del ejercicio diario y de entender como la nutrición y la actividad física van de la mano”

Fuente:  http://ow.ly/q0JE3082ghk

Beber alcohol da hambre porque activa las mismas neuronas

Sábado 14 de Enero del 2017

Beber un aperitivo para abrir el apetito es una práctica humana desde hace siglos y los estudios modernos confirman que el alcohol favorece el hambre. Ahora un grupo de científicos ha descubierto, en ratones, el motivo: el alcohol activa las mismas neuronas que normalmente estimulan el hambre.

Un artículo que publica hoy Nature Communications establece ese vínculo en un estudio realizado en ratones que puede ayudar a entender por qué el consumo de alcohol lleva a la sobreingesta de alimentos.

Beber alcohol se asocia al consumo excesivo de comida, pero las causas subyacentes no están claras pues esa sustancia tiene muchas calorías y la ingesta de calorías normalmente suprime las señales de apetito del cerebro, según un estudio del Instituto Francis Crick, de la University College y del King's College, todos ellos de Londres.

El grupo de expertos, dirigido por Denis Burdakov, identificó los mecanismos neuronales que generan este comportamiento en ratones y demostraron que los componentes fundamentales de los circuitos de la alimentación en el cerebro, ubicados en el hipotálamo, también son activados por el alcohol.

Además, descubrieron que la actividad de las neuronas Agrp del hipotálamo es esencial en la sobreingesta de alimentos inducida por el etanol, uno de los componentes del alcohol, en ausencia de factores sociales que puedan inducir a comer en exceso.

Para el estudio, los científicos suministraron a los ratones 180 mililitros de alcohol durante tres días, lo que condujo a un "significativo" incremento de la ingesta de comida en comparación con los roedores del grupo de control a los que se les administró alcohol.

Los autores descubrieron que las neuronas Agrp que estimulan el hambre, las cuales forman parte del circuito de alimentación en el cerebro de los ratones, también se veían activadas por el alcohol y si se eliminaba la actividad de esas neuronas también se eliminaba la sobreingesta de alimentos provocada por esa sustancia.

Fuente: http://ow.ly/Chtw307ZW0P

¿Depuración o pérdida de peso? Cómo sobreponerse a los excesos

Sábado 14 de Enero del 2017

Toxinas y grasa no es lo mismo. Y aunque comer de manera saludable ayude a eliminar ambas cosas, son en realidad objetivos diferentes que requieren tomar, también, medidas distintas. En este sentido, la nutricionista de Mamá Campo, Vanessa Aguirre, asegura que mientras que las dietas 'detox' tienen como objetivo eliminar los radicales libres y toxinas del organismo, las de pérdida de peso no necesariamente persiguen ese fin. "El peso no tiene nada que ver con ello. De hecho, se puede estar en un peso adecuado y, sin embargo, tener a la vez un alto grado de toxicidad en el organismo. Y por otro lado, hay personas con sobrepeso que sí presentan un organismo realmente 'limpio'. Algo que ocurre con frecuencia en zonas rurales alejadas de la contaminación y de los alimentos procesados", asegura la experta.

Es más, Aguirre advierte de que muchas dietas de adelgazamiento no solo no favorecen la desintoxicación del organismo, sino que influyen negativamente en ella. "El mero hecho de restringir drásticamente el aporte calórico, ingiriendo, por ejemplo, solo zumos o alimentos ricos en proteínas, provoca en nuestro organismo un mecanismo compensatorio que genera un nivel muy alto de residuos tóxicos que pueden afectar incluso a nuestra función renal y hepática". Por eso, insiste en que el número que aparece en la báscula no es un indicativo fiable de nuestro estado de salud. "Al margen de las modas y estrategias publicitarias lo cierto es que desde hace ya miles de años nuestros antepasados hablaban de la necesidad de purificar el organismo. Es fácil encontrar culturas y religiones en las que incorporan pautas como el ayuno o la eliminación de ciertos alimentos durante algunos periodos de tiempo", añade la nutricionista.

Ahora bien, ¿necesitamos una depuración después de los excesos? Depende. Como explica Aguirre, habría que tener en cuenta cómo ha sido la alimentación durante el año. "Si ha sido sana y equilibrada no deberíamos preocuparnos en aplicar ningún tipo de dieta especial, ya que el propio organismo se encargará de recuperar su estado original paulatinamente. Sin embargo, si no es así, lo mejor es ponerse en manos de un profesional. No solo para perder los kilos de más, sino para que nos ayude a cambiar nuestros hábitos de forma generalizada", sostiene la experta. "Cuanto más restrictiva es una dieta, peores son los resultados a largo plazo", añade.

La salud es la mayor perjudicada. Ya sea durante los excesos, o con peligrosas purgas después de ellos, lo cierto es que, muchas veces, se olvida el objetivo final de la alimentación: mejorar la calidad de vida. Sobre esto, Aguirre recuerda que el metabolismo es un mecanismo complejo y en constante adaptación, por lo que una repentina restricción calórica ayudará a perder peso en un primer momento, pero no a largo plazo.

"Nuestro metabolismo se adaptará a ese cambio, y en cuanto nos reincorporemos a nuestra dieta habitual, este tenderá a almacenar grasa, pensando que se encuentra en época de restricción de alimento, recuperaremos rápidamente lo perdido (el temido efecto "yo-yo")", argumenta la experta. De la misma manera, hay que entender que no solo importan las calorías, sino lo que aportan estas. Por eso, la nutricionista defiende que hay nutrientes esenciales que solo se pueden obtener a través de los alimentos y cuyo déficit se asocia con síntomas como dolor de cabeza o somnolencia. "La clave está en el equilibro y en no someter a nuestro cuerpo a periodos de excesos y carencias intermitentes de forma prolongada. Lo que sí resulta efectivo es compensar un exceso puntual haciendo la comida posterior más ligera", asegura.

Y no, tampoco es necesario recurrir a productos 'detox' específicos. Según cuenta Aguirre, la naturaleza ofrece absolutamente todo lo que el organismo necesita para depurarse. El cuerpo es capaz de hacerlo por sí solo. Eso sí, hay que proporcionarle los ingredientes adecuados. En este caso, la experta recomienda aumentar el consumo de frutas y verduras que antioxidantes, así como una cantidad adecuada de fibra para expulsar las toxinas.

Cinco consejos para el 'detox' postvacacional

  • Más frutas y verduras. Un mínimo que solo un 11% de la población cumple, y que es esencial dentro de una dieta equilibrada. "Deberíamos tomar entre dos y tres frutas al día, y verdura en todas las comidas principales. Si es plato único, la mitad de nuestro plato deben ser hortalizas", asevera la experta.
  • Sin olvidar los granos integrales. Las legumbres, los cereales integrales y las semillas son fundamentales en la alimentación. "Aunque históricamente hayan sido considerados como 'calóricos', son grandes aliados para bajar peso por su gran concentración de nutrientes. Y, sobre todo, por su elevado contenido en fibra", sostiene Aguirre.
  • Evita los alimentos procesados. Culpables, junto al sedentarismo, del sobrepeso, los alimentos procesados esconden adictivos, azúcares y grasas de mala calidad que atentan gravemente contra la salud, y la línea.
  • No te acuestes con el estómago lleno. Las cenas pueden convertirse en el peor enemigo de una dieta saludable. Y es que a última hora del día se pueden echar por tierra todos los esfuerzos de la jornada. La pereza, la falta de tiempo o el estrés pueden provocar que nos excedamos con las cantidades en esta comida. Por eso, como dice la nutricionista, al ser previas al descanso, es mejor que sean ligeras y un par de horas antes de acostarse.
  • Cuida tu cuerpo con productos ecológicos. Otra manera de compensar los excesos es prestando atención a la calidad de los alimentos que ingerimos. "Los alimentos de producción ecológica no solo tienen mayor concentración de nutrientes, sino que además no tienen la carga tóxica de la producción convencional. Una forma de ayudar al hígado a hacer su labor es eligiendo alimentos libres de tóxicos", aconseja la experta.
  • Fuente:  http://ow.ly/EwEr307ZVPe

Maneras de proteger tu piel en invierno

Sábado 14 de Enero del 2017

Pese a que las auténticas bajas temperaturas todavía puedan parecer lejanas en el calendario, no lo olvides: las agresiones externas no descansan. Y es que precisamente la brusca bajada de los termómetros que ya hemos acusado en las últimas semanas es uno de los factores definitivos que pasarán factura a nuestra piel.

Por eso, en otoño no debemos bajar la guardia y, si en verano prestamos especial importancia al sol y los problemas de pigmentación, en invierno debemos centrarnos en la hidratación. «Con el frío la piel sufre y debemos protegerla. Hay muchos factores que hacen que, en estos meses, la piel se nos seque con facilidad: la calefacción, la contaminación, el estrés... ensucian nuestra piel, taponan los poros, reducen la oxigenación y transpiración», explican desde la sección de cuidados de L'Oréal.

De hecho, es probable que ya hayas empezado a sufrir los primeros efectos del frío y notes que tanto tu cutis como tus labios se muestran más delicados: irritados, descamados... Pero que no cunda el pánico. Hoy día existen productos cada vez más específicos que nos pueden ayudar a afrontar las inclemencias del otoño con total solvencia.

Así, para los labios cuarteados, lo mejor será recurrir a un exfoliante para luego nutrirlos en profundidad con un bálsamo hidratante. Para el rostro, nuestros mejores aliados serán la crema y el sérum y, un par de veces por semana, una mascarilla facial puede hacer milagros, devolviendo toda la hidratación perdida a nuestra piel. Además, no olvides recurrir a fórmulas con factor de protección UVA, pues aunque el clima no sea estival, la radiación continúa haciendo mella en la dermis, también en estos meses.

El rostro es sin duda el gran perjudicado, pero es común caer en el error de olvidar el resto del cuerpo porque «lo llevamos cubierto». Falso. Tal y como explican desde la firma francesa: «En muchas ocasiones, le prestamos menos atención al cuidado corporal, pero también sufre con las agresiones externas y se seca e irrita con mucha facilidad. Para cuidarlo, conviene aplicar una crema hidratante a diario e incidir en las zonas más secas, como pueden ser los codos y las rodillas».

Una buena forma de complementar el cuidado podría ser el uso de un gel sin detergentes que proteja tu piel y, aunque siempre resulta más laborioso, no te saltes la exfoliación, clave a la hora de eliminar impurezas y células muertas: «Realiza cada semana o 10 días un peeling corporal, exfoliando tu cuerpo para actuar contra la sequedad y las células muertas», recomiendan desde el laboratorio experto. Ya lo sabes, la fórmula para sobrevivir al frío con el aplomo de una nórdica es sencilla: constancia y mucha hidratación. ¿Quién dijo que el blanco no era tu color?

Fuente: http://ow.ly/1MFc307ZVv9