5 Razones para pasarse a la cosmética natural

La cosmética natural ha estado eclipsada durante muchos años debido al marketing y la fuerza que ha adquirido la cosmética tradicional. Por suerte los hábitos cosméticos están cambiando y estamos volviendo a recuperar la esencia de la “buena cosmética”. Te planteamos cinco razones que, si aún usas cosmética convencional, te harán cambiar de opinión.
Tiene más principios activos
Muchas marcas tradicionales usan ingredientes de relleno durante su fabricación, esto significa que no tienen ninguna función “beneficiosa” sobre la piel ya que no aporta nada especial, solo se usa para abaratar los costes. No es lo mismo usar Aceite mineral derivado del petróleo que no cuenta con ningún principio activo que Aceite de almendras que tiene un 100% de principios activos.
El efecto es superior
Cuando aplicamos sobre la piel un producto donde todo son principios activos, todo tiene una función, la piel reaccionará mucho mejor haciendo que todos y cada uno de ellos realicen la función específica por la cual se ha formulado en el INCI y por ello los resultados serán mucho más rápidos y eficaces.
El beneficio en la piel
El hecho de usar productos naturales hace que la piel lo tolere mejor y que absorba todo lo que le ponemos por lo que la piel no solo está más permeable y activa sino que usar productos que no obstruyen los poros hacen que la piel reciba absolutamente todo el producto haciendo que se vean los resultados y que su aplicación sea 100% beneficiosa.
Cruelty Free
La cosmética natural, saludable y 100% libre de tóxicos por filosofía no trabaja con ingredientes que hayan sido testados en animales, así como el producto final. Por lo que si compras este tipo de cosmética estás ayudando a parar la crueldad en miles de animales ala año en todo el mundo.
Cuidan el medio ambiente
La mayoría de marcas suelen cuidar el medio ambiente utilizando materiales reciclados, asegurándose de fomentar la economía local, etc. Están mucho más concienciadas de proteger el medio ambiente y todo lo que ello conlleva.
Si aún tienes dudas puedes consultara los expertos y descubre todas las posibilidades que tiene la cosmética sana y saludable.
Fuente: http://ow.ly/MjrU306sWty
Te estás quedando calvo por culpa de la dieta y el gimnasio

¿Notas que cada día tienes menos pelo? ¿Que está apareciendo una calva donde antes había una frondosa cabellera? Mirarte en el espejo se está volviendo una tortura diaria que te quita el sueño, ¡y qué decir de las fotografías que inmortalizan los cuatro pelos que tienes! Llevas días preocupado, pero te niegas a aceptar que tu pérdida de cabello es por culpa de una mala genética o de la edad. "Es imposible, si mi hermano lleva hasta rastas. Además, no soy tan mayor", te dices.
Pues, amigo, hemos de decirte que aunque los factores antes mencionados influyen, aunque sea un poco, no son determinantes para tu ya más que evidente calvicie. ¿El culpable? Tu dieta. Sí, has leído bien: lo que ingieres influye en la cantidad de pelo que tienes sobre la cabeza. El cabello abundante, de hecho, es signo de buena salud.
Las 'dietas yoyó' y el ejercicio intenso favorecen la pérdida de cabello porque el cuerpo utiliza la proteína destinada al pelo a construir tejido muscular
Los más damnificados son aquellos seguidores de 'dietas yoyó' o 'milagro'. Esos que hacen un régimen un mes y pierden cinco kilos, y luego a las dos semanas engordan siete, para volver a repetir el proceso con un plan similar. Esta forma de alimentarse no es solo mala para el cabello, pues, según un reciente estudio de la American Heart Association's Scientific Sessions, recogido por 'The Daily Mail', también es muy peligroso para el corazón (puede resultar dañado), para el tejido muscular (se pierde con las rápidas bajadas de peso) y para el metabolismo (se desajusta).
Este tema ha vuelto a la actualidad después de que la estrella de la televisión británica Chanelle Hayes confesara su experiencia en el tabloide 'The Sun'. Después de años de dieta extrema y ejercicio, consiguió bajar cinco tallas, pero por el camino se dejó muchos pelos: "Mi pelo ahora es delgado y horrendo por culpa de la falta de nutrientes, tengo como cinco cabellos reales en el lado izquierdo. Mis uñas también están mal, de hecho tengo que llevar postizas", cuenta. La joven detalla además que su metabolismo se ha visto tremendamente afectado.
Las 'dietas yoyó' y el ejercicio te dejan sin pelo
Un artículo de la web especializada en nutrición 'Duke Diet Center' sigue la línea del citado estudio americano. Los expertos señalan que una dieta pobre que promete una pérdida de peso en tiempo récord es uno de los causantes de la calvicie, así como el ejercicio intenso que se hace durante estos periodos. A la caída del cabello como resultado de un ejercicio intenso se la conoce con el término médico de efluvio telógeno, que se produce como resultado de la deficiencia nutricional causada por el ejercicio extremo. "La pérdida de cabello también es probable que ocurra cuando se realizan ejercicios con la intención de aumentar la masa muscular", detallan.
Si queremos mantener nuestro pelo, debemos consumir aguacates y pimientos, los cuales retardan los efectos de la hormona relacionada con la calvicie
Entre los entrenamientos que más calvicie causan, se encuentran aquellos destinados a aumentar la masa corporal del cuerpo. "Al realizar este tipo de ejercicios de fuerza, como el levantamiento de pesas, el cuerpo retira proteína de otras partes del cuerpo (como del cabello) y lo redirecciona para construir masa muscular". Y no sirve de nada consumir suplementos de proteínas.
A más ejercicio, más sudoración y menos pelo. (iStock)
A la redirección de las proteínas se suma la sudoración, que aumenta la secreción de sebo del cuero cabelludo, promoviendo así la caída del pelo, que, por cierto, es mayor cuanto más graso sea el cabello.
Qué comer para no perder cabello
Seguir una dieta equilibrada es esencial para mantener una salud adecuada y perder peso de forma definitiva. Se debe proporcionar al cuerpo la nutrición correcta si no queremos que el cabello nos abandone. Los expertos en nutrición aseguran que los regímenes asociados con la pérdida rápida de peso casi siempre van unidos a una deficiencia nutricional, ya que es difícil mantener un equilibrio adecuado entre la dieta y la rápida pérdida de kilos.
Los aguacates y pimientos evitarán que te quedes (más) calvo. (iStock)
Lo mejor es elegir una dieta que incluya diferentes tipos de alimentos. Sobre todo, si queremos mantener nuestro pelo, debemos consumir aguacates y pimientos, los cuales retardan los efectos de la hormona relacionada con la calvicie. Beber café y té verde también nos puede ser de gran ayuda, siempre con moderación.
Así pues, ya sabes. Nada de aceites ni elixires milagrosos para recuperar tu cabello. Lo mejor es una dieta equilibrada y ejercicio moderado.
Fuente: http://ow.ly/YMW0306sW3h
Uno de cada cuatro jóvenes con trabajo vive en la pobreza

Uno de cada cuatro jóvenes con trabajo (el 24,5 por ciento) vive en riesgo de pobreza y exclusión social, debido en gran medida a la precarización de sus empleos, que ha provocado además que la cifra de los que han conseguido emanciparse sea la más baja en doce años, un 19,7 por ciento.
Son las principales conclusiones a las que ha llegado el Consejo de la Juventud en el Observatorio de Emancipación relativo al primer semestre de este año, que sitúa el retroceso de la tasa de jóvenes que han podido independizarse en un 4,84 % con respecto al año pasado.
Comparándola con el valor máximo que alcanzó con el estallido de la burbuja inmobiliaria en el segundo trimestre de 2008, la caída en estos ocho años ha sido del 24,04 %.
Solo tres comunidades escaparon a estos datos: Catalunya, Galicia y La Rioja, que apenas variaron sus tasas, mientras que en el resto oscilaron entre valores superiores al 15 % en Aragón, Extremadura, la Comunidad Valenciana, Murcia y Navarra y, por debajo del 3 %, en Andalucía, Asturias, Castilla y León y Madrid. También los jóvenes adultos de entre 30 y 34 años, que tradicionalmente ha mantenido unas pautas residenciales muy estables, acumula tres trimestres consecutivos de descensos, el último de algo más del 7 %.
El encarecimiento de la vivienda
El encarecimiento de la vivienda, tanto en propiedad como de alquiler, hace inviable la independencia de los jóvenes españoles, ya que en uno u otro caso deberían pagar más de la mitad de lo que sus salarios realmente les permite.
Al contrario de las teorías existentes, que creen que abandonar el hogar familiar suele ir parejo con un mayor riesgo de empobrecimiento, el informe constata que el alcance de la pobreza y exclusión entre la población joven emancipada en 2015 fue inferior al de los que siguen viviendo en las casas de sus padres. Y son los jóvenes adultos que permanecen en la vivienda familiar los que tienen mayor probabilidad de estar en riesgo de pobreza y exclusión social, en concreto el 34,8 %, frente al 27,2 % de los que se han emancipado.
Como recuerda el informe, el indicador europeo Arope, que mide el riesgo de pobreza según diversos factores, otorga a la población joven española de 16 a 29 años y también a los mayores de 65, los valores máximos, un 38,2 %.
Prolongar estudios
Apenas ha habido cambios de las condiciones laborales de los jóvenes: la progresiva reducción de la tasa de paro, que en el segundo trimestre de 2016 fue del 34,4 % (y del 46,5 % entre la población de 16 a 24 años), se fundamenta más en la "desaparición" de la población activa. El motivo, la renuncia de los jóvenes a seguir buscando un trabajo, que optan por prolongar sus estudios.
Aunque su nivel de ocupación ha ido en aumento, especialmente en la industria manufacturera, el transporte y el almacenamiento, las actividades profesionales, científicas y técnicas, y las actividades sanitarias y de servicios sociales, también se ha incrementado su precariedad laboral. La mayoría de los contratos siguen siendo temporales, de forma que el 92,5 % de los que se hacen es a jóvenes.
A ello se une la sobrecualificación, que afecta a más del 56 %, y la prolongación de las jornadas de trabajo: excluyendo los trabajos a tiempo parcial, dedican más de 40 horas semanales a sus puestos de trabajo.
Con todo, la población joven ocupada es la que ha experimentado el avance más rápido en el riesgo de pobreza y exclusión social, y se ha disparado del 13,7 % de 2009 al 24,5 % del pasado año, frente a la media general es del 18,1 %.
Fuente: http://ow.ly/uqb5306sVzZ
Señales de que tu clase de ejercicio es MUY difícil

Entras al gimnasio, empiezas a darle duro a la bicicleta, y terminas más cansada que cuando diste a luz. ¿Es tu condición? ¿De verdad estás tan mal? No necesariamente. En algunos casos, aunque no en muchos, es probable que tú no seas el problema, sino el esfuerzo que estás haciendo.
- Tus músculos tiemblan incontrolablemente: Un temblor normal es bueno, después de todo es un indicador de fatiga muscular. Pero si no puedes controlar ese temblor, entonces TAL VEZ has ido demasiado lejos. El temblor continuo puede poner en riesgo tus articulaciones, y si no puedes controlarlo en el siguiente movimiento, es importante reducir la intensidad del ejercicio, descansar y seguir si sientes que estás lista. No importa si tu instructor te regaña o te grita, salte del lugar. No necesitas presumir fuerza cuando tu salud está en juego.
- Tu respiración está MUY agitada: En cualquier caso, pero especialmente la yoga, es imperativo poner atención a tu respiración. Si se acorta tanto, que prácticamente estás luchando por respirar, es hora de alentar o bajar la intensidad. No te exijas más de lo que puedes dar, incluso los grandes atletas saben que tomar una pausa y descansar les da una perspectiva fresca y los revitaliza.
- Taquicardia extrema: Numerosos estudios han demostrado que monitorear el ritmo cardíaco durante el ejercicio es una forma muy eficaz para entrenar. Esto no sólo te ayuda a mejorar, sino también a saber a partir de cuándo te estás pasando de la raya. Y si no quieres comprarte un monitor, será fácil de identificar las señales de un ritmo cardíaco MUY alto: primero no podrás articular palabras, luego sentirás que estás a punto de desmayarte. Y no importa si apenas llevas 5 km, ¡escucha a tu cuerpo!
- No puedes hacer bien los ejercicio: Si tu instructor no proveé de modificaciones para un movimiento, entonces necesitas un nuevo instructor. Es más que obvio que no todos en la clase tendrán el mismo nivel de condición física. Pero si dan opciones y aún así no puedes llevarlas a cabo, tal vez necesites algo más.
- Ves puntos negros: Éste será obvio, pero te sorprenderá saber cuántas personas no se detienen a pesar de sentir mareo y ver puntos negros en frente de sus ojos. Ésta es una idea peligrosa, pues es señal de que tu cuerpo no está listo para tal nivel de intensidad, y que tus niveles de azúcares están muy bajo. Si esto te sucede, detente inmediatamente, siéntate, toma agua y tranquilízate. Si tienes a tu profesor ahí, dile lo que está sucediendo y no te avergüences. Toma su tiempo acostumbrarse y regularizar las nuevas actividades.
- Fuente: http://ow.ly/flvR306sV1b
Qué hacer si te para un agente de tráfico para evitar que te multe

En nuestra experiencia como conductores todos nos hemos encontrado alguna vez, de manera inesperada, con las luces de un coche de policía. Se trata de uno de los momentos más estresantes que se nos pueden presentar en la carretera. Ya sea porque un auto de las fuerzas del orden nos haga señales para estacionar en el arcén o porque un Guardia Civil nos mande parar en un control, es difícil mantener la calma y que no surjan, de manera espontánea, sentimientos como la rabia, la culpa o la confusión.
La mayoría de las veces desconocemos el motivo real por el que un agente de tráfico nos ordena que nos detengamos. La primera norma de comportamiento debería consistir, por tanto, en no sacar conclusiones cuando ni siquiera conocemos las causas. Mantener la calma, y no comenzar a anticipar acontecimientos sacando cuanto antes los papeles de la guantera, es una opción inteligente.
Los oficiales de policía tienen un empleo y les importa bastante poco si estás cabreado porque te han dado el alto
No nos han enseñado qué actitud hay que adoptar ante un agente de tráfico, entre otras cosas porque no es un suceso que se nos debería de presentar de una manera habitual. Si ya has pasado por el trámite, pero tu comportamiento no te sirvió para evitar la multa, o si quieres estar prevenido en el caso de que te ocurra, no está de más tener en cuenta una serie de recomendaciones elaboradas por expertos en comportamiento, o meros conductores que supieron darle la vuelta a la tortilla, para salir lo más airosos posible y en las condiciones que más nos beneficien.
Controla el tono de voz
Casi con toda probabilidad nos vamos a sentir inquietos y a pesar de que queramos dar una imagen de tranquilidad, nuestra voz puede acabar delatando nuestro estado interior. Lo fundamental es dirigirnos al agente como lo haríamos como cualquier otra persona a la que otorgamos una autoridad (un juez, un médico, un maestro o nuestra propia madre). Si estás mascando chicle es el momento ideal para coger un papel y quitártelo de la boca.
Considera que los oficiales de policía tienen un empleo y les importa bastante poco si estás cabreado porque te hayan dado el alto. Después de pasar horas aguantando a otros tantos conductores que se han dirigido a ellos rozando el límite de la falta de respeto, cualquier salida de tono va a jugar siempre en nuestra contra.
Una conducta inadecuada puede hacer que una mera advertencia acabe derivando en una multa que podríamos haber evitado
Nos hallamos en un momento de obediencia. Por mucho que pensemos que el agente está equivocado con lo que dice, nuestra opinión va a importar bastante poco, pues, lo queramos o no, el poder de la situación recae por completo en él. Nuestras posibilidades se encuentran, por consiguiente, en saber interpretar bien el rol de sumiso.
Ningún agente va a cambiar su juicio porque nosotros acabemos perdiendo el nuestro. Nos toca tragar con lo que nos digan. Actuar de manera vacilante puede ocasionar también que el agente se sienta incómodo. Es importante darle confianza siguiendo todas las indicaciones que nos haga y permitiéndole que sea él quien lleve la voz cantante.
Deja las manos sobre el volante y da siempre una respuesta a todas las instrucciones, aunque sea con un simple “sí” o con un “vale”. Una conducta inadecuada puede ocasionar que una mera advertencia acabe derivando en una multa que podríamos haber evitado. Te advertimos, con todo, que por lo que respecta a las preguntas, puedes negarte a contestarlas si las mismas solo van a servir para sacar a la luz algún dato que puede jugar en tu contra. En ese caso te recomendamos responder con la educada fórmula de “prefiero no contestar a eso”.
No cuentes mentiras
En tus años en la universidad demostraste en el grupo de la facultad ser un actor maravilloso. Sabes utilizar tu memoria afectiva y ponerte a llorar como una Magdalena para que tus lágrimas conmuevan a tu público. Puedes decir incluso que tenías prisa porque acababan de ingresar de urgencia a un familiar tuyo... No obstante, por mucho que confíes en que dichos papeles han funcionado a las mil maravillas en otras circunstancias, te avisamos, por si no lo sabías, que los agentes tienen formación y experiencia suficiente para detectar con facilidad las mentiras.
Después de miles de multas puestas a otros tantos conductores, los policías se las saben todas. Confiar tu salvación a un embuste puede acabar en que el agente se cabree, y que la sanción leve que tenía pensado ponerte, se convierta en una falta con repercusiones mayores. Mejor, por tanto, que no juegues con fuego.
Respeto ante todo
Estas lidiando con hombres y mujeres que se están jugando el tipo en las carreteras todos los días. Como cualquier otro trabajador, a los agentes de tráfico les encantaría no tener que entrar en conflicto con los sujetos con los que tienen que tratar. Por desgracia, su ocupación es precisamente esa y no posees ninguna característica especial que vaya a evitar que no se fijen en ti si cometes una infracción.

Cabrearte te va a servir de poco. (iStock)
Dar el alto y poner multas es para ellos una formalidad, un trámite burocrático (imagínate si se tuvieran que sentir culpables por todas las sanciones impuestas cada día).
Considera que quien en un momento dado es tu antagonista es, en otras circunstancias, tu ayudante. No está de más recordar que los agentes de tráfico están para asistir en un accidente, para ayudarnos con una avería o para echarnos una mano en cualquier otro tipo de percance que pueda ocurrir en la carretera.
Conducir es un hecho social donde el respeto se demuestra acatando las normas, en deferencia a la seguridad del resto de usuarios de la calzada. Puede ser que, consciente o inconscientemente, te hayas saltado lo que señala el código, pero es básico que no vayas además de orgulloso. Los agentes son el factor que garantiza que las reglas se cumplan, y sin ellos, en un ambiente tan codificado como el del tráfico, la circulación sería más caótica y complicada de lo que ya lo es hoy en día.
Fuente: http://ow.ly/w9zQ306sUGD