6 trucos efectivos para que puedas tener una memoria excelente

Respecto a otras habilidades de nuestro cerebro, la memoria es la gran maltratada de nuestra era. Tener acceso a tanta información desde las nuevas tecnologías es la principal causa de su pérdida de valor. ¿Para qué vamos a estar continuamente recordando si con un click tenemos delante y sin esfuerzo ese dato que necesitamos?
En una célebre carta a su nieto, Umberto Eco, a contracorriente del pensamiento actual, hacía una defensa apasionada de esta capacidad cognitiva. Advertía el semiólogo y novelista de que el riesgo estaba en que "como tu ordenador te lo puede decir en cualquier momento, puedes perder el gusto por almacenar el recuerdo en la cabeza". Eco realizaba una interesante metáfora al afirmar que era como si pensáramos que no fuera necesario caminar de una calle a otra, tras haber aprendido que podemos desplazarnos sin esfuerzo utilizando el autobús o el metro.
Tendemos a recordar según la importancia que tenga un hecho para nosotros. Este es el principal motivo por el que olvidamos cosas en apariencia banales
Ejercitar la memoria puede ser una prevención contra enfermedades como el Alzheimer. Cuando la comenzamos a perder sentimos que con ella se va una parte de nuestra vida. Si te has dado cuenta de que quizás estás descuidando esta capacidad, puede ser que haya llegado el momento de dedicarle algo más de atención. Fuera de los ejercicios que los expertos recomiendan para mantenerla en forma, desde El Confidencial te queremos proponer seis útiles consejos que te pueden ayudar a estimularla y volverla a reactivar.
1. Da relevancia al recuerdo que quieres almacenar
Tendemos a recordar según la importancia que tenga un hecho para nosotros. Este es el principal motivo por el que olvidamos cosas en apariencia banales, como el lugar donde hemos puesto las llaves del coche. Si las dejamos en cualquier sitio de manera automática, no tenemos la oportunidad de procesar ese evento. Emplear algo de tiempo meditando sobre una determinada información nos ayudará a transferir esa imagen, o ese pensamiento, a la memoria a largo plazo.
Según Benedict Carey, autor de 'How We Learn: The Surprising Truth About When, Where, and Why It Happens' el recuerdo ocurre "cuando reflexionamos sobre algo que es importante para nuestra supervivencia. De este modo estás enseñando al cerebro que algo es fundamental, sirviéndote de una considerable energía mental".
2. Dibuja los recuerdos
Es frecuente utilizar la escritura como estrategia de recuerdo. Mejor aún es hacer un boceto sobre el papel que lo exprese de alguna manera. Quienes hayan jugado alguna vez al Pictionary se habrán dado cuenta de lo complicado que es a veces plasmar una palabra de manera gráfica. Cuando se trata de algo complicado, como dibujar una acción, se puede comprobar que el esfuerzo efectuado permite guardar mejor lo que quieres archivar en tu mente.
Dormir juega un papel esencial en la consolidación de nuestros recuerdos. Si quieres cuidar de tu memoria, olvídate de trasnochar
Es lo que afirma un estudio publicado por el 'Journal of Experimental Psychology' llevado a cabo por un equipo capitaneado por el psicólogo Jeffrey D. Wammes. El trabajo afirma que somos capaces de recordar más del doble de palabras de una lista cuando las dibujamos que cuando las expresamos por escrito. Señala Wammes que dibujar anima a integrar el recuerdo de manera semántica, visual y motriz lo que le otorga una fuerza mucho mayor.
3. Mantén tu cerebro activo

Los pasatiempos pueden ser más que un entretenimiento. (iStock)
Varias escuelas de pensamiento sugieren que el cerebro funciona de manera similar a un músculo y, como tal, necesita ser trabajado. Los populares autodefinidos, palabras cruzadas, sudokus, sopas de letras, etc. no serían tan banales como sugiere el término general que los engloba: "pasatiempos". La Clínica Mayo apunta en esa dirección, ensalzando la capacidad de esta simple actividad para mantenernos mentalmente activos.
Lo relevante, según esta clínica, es salir de lo común, pues eso hace que el cerebro no se acomode. Pequeños cambios en nuestras costumbres como utilizar una ruta diferente para llegar al trabajo, aprender un nuevo idioma, realizar una ocupación voluntaria... En definitiva, efectuar cualquier tarea que se salga de lo cotidiano todos los días incrementará, al mismo tiempo, nuestra memoria.
4. Duerme bien
Dormir juega un papel esencial en la consolidación de nuestros recuerdos. Si quieres cuidar de tu memoria, olvídate de trasnochar. La mayoría de los adultos necesitan entre siete y nueve horas al día de sueño. Lo importante, en todo caso, es descubir la cantidad adecuada de tiempo para dormir que nuestro cuerpo requiere.
La falta de sueño, o la perturbación del mismo, puede tener importantes consecuencias cognitivas. Según un estudio llevado a cabo por el departamento de Biopsicología de la Universidad de Zurich, El tiempo que pasamos en la cama, desconectados del mundo, permite asentar los eventos importantes que han sucedido a lo largo del día y hacerlos pasar a la memoria a largo plazo.
5. Haz ejercicio físico
Mens sana in corpore sano. La actividad física estimula el flujo de sangre al cerebro y con ello mejora también nuestra memoria, reduciéndose además los riesgos de padecer demencia. Según los investigadores de la Universidad British Columbia, practicar deportes aeróbicos (es decir caminar, correr, nadar o montar en bicicleta) aumenta el tamaño del hipocampo, el área del cerebro que se encarga de la memoria verbal y del aprendizaje. Los resultados no son los mismos por lo que respecta a otro tipo de ejercicios como los de musculación.
Según este trabajo, la cantidad de ejercicio recomendada es de 150 minutos a la semana de actividad física moderada. Considera que los trabajos domésticos entran también dentro de esta categoría. El ejercicio mejora nuestro estado de ánimo y nuestro sueño y reduce nuestro estrés y nuestra ansiedad, factores que actúan como un obstáculo para el funcionamiento de nuestra memoria.
6. No descuides tu vida social
Tendemos a pensar que entrenar la memoria tiene que ver con realizar trabajos serios y metódicos. Una ocupación tan normal como interactuar con nuestros amigos y familiares ayuda también a alejar posibles enfermedades como la depresión o el estrés, factores íntimamente ligados con la pérdida de memoria.

Dedícale un poco de tiempo a tus amigos, tu cerebro te lo agradecerá. (iStock)
Caer en una depresión dificulta mantener la concentración y ya hemos visto lo importante que es este factor para retener recuerdos. Los estados mentales relacionados con la tristeza impiden que la memoria a corto plazo funcione como debería, por lo que los recuerdos se ven impedidos también a desplazarse a la memoria a largo plazo. Las relaciones sociales estimulan nuestro cerebro. Si no puedes quedar con los demás utiliza por lo menos otros canales como el teléfono o las redes sociales. No descartes tampoco el valor que tiene una mascota en casa.
Fuente: http://ow.ly/QW1g306sYIV
8 frutas exóticas que (posiblemente) no conoces y tendrías que probar

Mientras en otoño en Europa nos aburren las manzanas y las peras, al otro lado del Océano la temporada estival permite el apogeo de frutas exóticas de nombres extraños y colores intensos que pueden alegrar tu cesta de la compra y sorprender tu paladar.
Hoy nadie se extraña de ver en las estanterías del frutero de abajo mangos, papayas y aguacates (que ojo, ahora están en su precio máximo histórico), que en otros tiempos resultaban completamente extrarrestres. Quizás le llega el turno ahora al achiote o la pitaya, entre otros.
1. Ackee o blighia sapida

Ackee (iStockphoto)
La fruta nacional de Jamaica es, en realidad, de origen africano. Se toma cocida como acompañamiento de carnes y pescados.
Ojo con esta delicia porque es una de las frutas más peligrosas del mundo, y aunque se puede comer cruda tiene que estar muy madura: es venenosa si se consume cuando está verde. ¿Cómo saberlo? Las vainas protectoras sólo se abren cuando se vuelven; entonces se deben tirar las semillas negras porque son tóxicas y conservar sólo su cobertura carnosa.
2. Carambola o fruta estrella

Carambola o fruta estrella (iStockphoto)
Se utiliza como elemento decorativo porque su corte forma una bonita estrella. También se come cruda, cocida y en salsa vinagreta. El sabor de esta baya amarilla de procedente de Malasia e Indonesia recuerda al melón. Si sus cantos están oscurecidos, mejor conservarla en la nevera porque significa que ya está madura.
Es rica en vitamina C y sus propiedades antioxidantes contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
3. Durían

Durian en un mercado en Malasia (iStockphoto)
Los oriundos de Indonesia ya están acostumbrados a la que posiblemente sea la fruta más apestosa. Sin ir más lejos, algunos hoteles, aeropuertos y taxis la tienen prohibida. Pesa entre dos y tres kilos y está cubierta de espinas.
Desde la base al ápice se distinguen cinco líneas por donde cortar. En su interior, una masa de pulpa firme de color crema, sorprendentemente dulce y de textura mantecosa. Se consume cruda o se utiliza en repostería.
4. Hala aka puhala

Hala aka puhala (Marco Beteta)
Uno de los primeros cultivos de la cultura polinesia, se aprovechan todas sus partes. Las hojas, por ejemplo, se utilizan en las islas del Pacífico para la construcción de canoas y techos y en la elaboración de cestas.
En Sri Lanka da sabor a una variedad del curry y en Samoa es material para collares. De forma ovoide y de hasta 20 centímetros de diámetro, se consume crudo o cocido.
5. Jabuticaba

Jabuticabas (iStockphoto)
El árbol de la uva es único en Brasil, Argentina, Paraguay y Bolivia. Las uvas se consumen frescas o se utilizan para la elaboración de vinos, licores y mermeladas.
Lo curioso es que nacen directamente de la corteza del árbol. Hasta que no alcanzan su color púrpura característico, no está listas para comer.
6. Manos de buda

Manos de Buda (iStockphoto)
No se espanten al ver esta inusual variedad de limón. En Japón, China y la India se usa como planta aromática y ofrenda en templos budistas. De ahí se explica su nombre: su forma guarda parecido con la mano de un buda rezando.
A penas tiene pulpa, tampoco jugo ni semillas y su cáscara es más rugosa que la de otros cítricos. Si se ralla, sirve para dar sabor a postres o licores, pero esta fruta es más valorada en el campo de la perfumería. Además de en Asia, también se cultiva en Valencia.
7. Pitaya o fruta de Dragón

Pitaya (iStockphoto)
La fruta del dragón nace de un cactus que sólo florece por la noche en ambientes tropicales. La hay amarilla o roja. La primera es más cara porque es menos perecedera pero ambas aportan azúcar, minerales y agua, lo que las hace baja en grasas.
Sus pepitas tienen propiedades laxantes y de su pulpa, combinada con limón, se elabora un batido típico de Nicaragua.
8. Zapote negro

Zapote Negro (Med Scoop)
Verde por fuera y negro por dentro. Cuando está suave y blando al tacto, esta fruta de raíces mexicanas y colombianas está lista para comer. El aspecto de su pulpa gelatinosa puede echar para atrás a más de uno, pero su sabor a mousse de chocolate lo convierte en el dulce perfecto para los golosos.
Se usa en la elaboración de helados, batidos, pasteles y confituras. Para los que estén aburridos de la naranja, el zapote negro contiene cuatro veces más vitamina C.
Fuente: http://ow.ly/6JvC306sYem
Todos los secretos de las salsas que utilizan los restaurantes de comida basura

Hemos hablado en varias ocasiones de las salsas más famosas para hamburguesas, perritos y otros platos rápidos de hacer y de consumir.
Además de por sus aspectos nutricionales y dietéticos, normalmente más protagonistas, son de interés por el aura de secreto que las rodea. ¿Imaginas furgones blindados y personal de seguridad armado descargando sobrecitos de salsa especial de Big Mac? ¿Documentos marcados como 'top secret' con recetas pasadas de generación en generación creadas por las abuelas de los fundadores de Kentucky Fried Chicken o Subway?
McDonalds se toma tan en serio el secreto de sus salsas que solo da a los trabajadores la información imprescindible
En 'Grunge' han recopilado datos sobre estos acompañamientos que asociamos instantáneamente a ocio y tentación. El pequeño recorrido te hará ver que, tras su halo enigmático, hay sobre todo una inteligente política de comunicación.
Confidencialidad
En ocasiones los empleados tienen que firmar documentos asegurando que no revelarán los secretos de las salsas que manejan. McDonalds, por ejemplo, se lo toma tan en serio que no da toda la información a los trabajadores, solo la necesaria para sacar adelante su cometido diario.
No se limitan a firmar que no contarán nada, sino, en ocasiones, que no dirán que lo saben. Ni en la CIA.
Seguridad en el transporte
Para que el secreto permanezca a salvo, estos preparados necesitan condiciones particulares de viaje que las compañías de comida rápida se encargan de hacer ver. La salsa especial, tan reconocible, del Big Mac, se traslada en contenedores sellados fabricados ex profeso por una compañía llamada Sealright ('Sellabien'), con la que la gran cadena de restauración lleva trabajando desde 1996.

(Stefano Rellandini/Reuters)
El control de la cantidad de cada salsa, condimento y aliño de McDonalds también es importante. Los documentos internos de Sealright hablan de la maquinaria, perfectamente calibrada, que se asegura de acertar. Se inyectan en la hamburguesa con un sistema parecido a una pistola de sellador. Taco Bell también lo hace en sus aperitivos.
Conocemos los elementos, no la proporción
En realidad todo este tejemaneje por debajo de la mesa no sirve de mucho. Los ingredientes son bastante comunes y, en el caso del Big Mac, por ejemplo, puedes consultarlos en internet desde hace años.
Esta apertura al exterior se la debemos al jefe de cocina Dan Coudreaut. Eso sí, lo único que sabemos oficialmente son los elementos que contiene cada salsa, no las proporciones ni el proceso exacto, para preservar el aura de misterio.
Salsas especiales como la del Big Mac y la Wendy Melt de Wendy's son en realidad muy similares a la mil islas, una receta tradicional
Si te interesa replicar el sabor del Big Mac, puedes comprar todo lo necesario (mayonesa, mostaza, kétchup, pimentón, ajo, pepinillos... no te costará ver las aproximaciones en internet) e imitarla fácilmente ya que los ingredientes se pueden encontrar en cualquier tienda de alimentación. Pero si buscas en Google respuestas de la propia empresa te encuentras con promesas vanas de links que dejan la miel en los labios: "Parece que la página que buscas no existe".
Las chicken fries
¿Te has fijado en esa especie de "patatas fritas de pollo" que tienen en Burger King? En Estados Unidos son más míticas que aquí, y el aderezo es muy característico, con especias y picante. La salsa es un añadido moderno, la cadena la introdujo en 2015, y es tan secreta que no aparece en la señalización de casi ninguna de las tiendas.
Los que la han probado dicen que es una combinación de mostaza dulce y salsa barbacoa.
Unas cuantas islas
En el Burger 'In-N-Out', una cadena poco conocida aquí, tienen también una salsa secreta de la que quieren que se hable. En 2015 revelaron el secreto, aunque cualquiera con paladar y conocimientos de cocina podría reconocer que es una versión de la salsa mil islas, que también se parece mucho a la del Big Mac y a la Wendy Melt de Wendy's. La mil islas también es la empleada en la base de casi la mitad de las pizzas de menú de Pizza Hut.
Cambiar el nombre a las cosas es una de las mejores formas de venderlas. Si quieres comprar ilusión, en las cadenas de comida rápida tienes toda la que quieras.
Fuente: http://ow.ly/zljq306sXLu
La culpa de que te guste lo salado la tiene tus genes

Los especialistas recomiendan reducir la ingesta de sal (Daniel Grill / Getty)
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Si eres de esas personas que siempre le añade un extra de sal a la comida o te gusta cocinar platos con bastante sal tienes un problema. Una de las recomendaciones que hace la OMS para una buena salud cardiovascular es el consumo moderado de sal. Sin embargo, los españoles tomamos el doble de sal –unos 10 gramos diarios- de lo que recomienda la OMS -5g/día-. Pero como muestra un estudio dirigido por investigadores de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Kentucky (EE.UU.) la culpa de que te guste tanto la sal no es tuya, es de tus genes. Una evidencia que te hace inocente delante de esta mala costumbre pero que te anuncia que dejar de tomar sal te será mucho más difícil porqué eres una persona genéticamente predispuesta a la voracidad por este condimento.

sal (GCShutter / Getty)
Una investigación anterior, según los autores, demostró que las personas que tienen una de las dos variantes más comunes de un gen (TAS2R38) que realza la percepción por el gusto amargo es probable que eviten los alimentos cardiosaludables con características amargas, como el brócoli y los vegetales de hojas verde oscuro.
En este trabajo, los autores buscaron determinar si esas variaciones genéticas sobre el gusto amargo también influirían en otras opciones de alimentos. Para ello, analizaron los hábitos alimenticios de 407 personas (con una edad media de 51 años y el 73 por ciento mujeres) con dos o más factores de riesgo de enfermedad cardiaca y que estaban participando en un estudio de reducción de riesgo cardiovascular en la zona rural de Kentucky.
Comparando a estas personas con una o dos de las variantes de los genes TAS2R38 que mejoran la percepción del gusto amargo con individuos que no tienen esta variante, los científicos hallaron que las personas que tienen más percepción del sabor amargo tendían casi el doble de sal. Concretamente 1,9 veces más que el límite diario mínimo recomendado de sal.
También es relevante que estos mismos participantes que heredaron un sentido aumentado del sabor amargo mostraron una probabilidad menor de exceder las recomendaciones sobre el consumo diario de azúcar, grasas saturadas y alcohol, que se sabe que también tienen un impacto negativo sobre la salud cardiovascular.

sal (elena moiseeva / Getty)
Jennifer Smith, directora de esta investigación presentada en el marco de las Sesiones Científicas 2016 de la Asociación Americana del Corazón que se están celebrando en Nueva Orleans (EE.UU.), «los factores genéticos que influyen sobre nuestro sentido del gusto no son necesariamente evidentes para la población, pero pueden impactar sobre nuestra salud cardiovascular al influir sobre nuestra selección de los alimentos».
Smith también plantea que “hay algunas investigaciones que sugieren que las personas que perciben el sabor amargo más intensamente también pueden degustar la sal más intensamente y disfrutar más, lo que lleva a un aumento de la ingesta de sodio Otra teoría es que utilizan la sal para enmascarar el sabor amargo de los alimentos y consumen más sodio”
Los investigadores del estudio creen que la predisposición genética hacia algunos sabores podría, en un futuro, emplearse para seleccionar los alimentos más cardiosaludables para cada persona en función de sus preferencia genéticas.
Fuente: http://ow.ly/3vyf306sXo7
Síndrome de inmunodeficiencia social

Las sociedades tienen sus propias patologías. El fanatismo y la violencia, por ejemplo. Hace años, describí una enfermedad social apenas atendida. La denominé síndrome de inmunodeficiencia social. La inmunodeficiencia está bien estudiada en individuos: un organismo pierde su capacidad para defenderse contra un agente patógeno. Su sistema inmunitario deja de funcionar. Una sociedad puede también perder esa capacidad y volverse incapaz de aislar, combatir, neutralizar o expulsar los elementos dañinos. Sospecho que España padece esta enfermedad. Es la razón por la que no somos capaces de combatir la corrupción.
Hoy quiero tratar otra manifestación de esa enfermedad que ha adquirido una virulencia especial en muchos países: la tolerancia a la mentira. Oxford Dictionaries ha elegido el término 'post-truth', posverdad, como palabra del año. Aunque existe desde hace dos décadas, ha saltado a la fama en los últimos meses. En lo que a mí respecta, por sendos artículos en 'Harvard Gazette' (julio de 2016), 'The New York Times' (agosto) y 'The Economist' (septiembre). Luego vinieron muchos más. La posverdad se define como "situación en que las emociones y creencias personales influyen más en la formación de la opinión pública que los hechos objetivos”. Mala definición si pretende definir un fenómeno nuevo, porque ese ha sido un sempiterno mecanismo de manipulación política o publicitaria. Lo nuevo es que una falsedad continúa siendo aceptada a sabiendas de que es una falsedad, y se toman decisiones basándose en ella, porque no se considera importante que lo sea. Sucedió en el Brexit y ha vuelto a suceder con Trump. Según 'PolitiFact', alrededor del 70% de las afirmaciones sobre hechos de Donald Trump eran falsas. Da igual. Christopher Robichaud, de la Harvard Kennedy School, sostiene que es cierto que Trump miente, pero que en la era de la política posverdad tal cosa no parece criticable. "Sería como criticar a un actor por decir cosas falsas”.
Los expertos dicen, con un cinismo realista, que si uno tiene el suficiente dinero puede contratar a una agencia que le busque hechos que apoyen su idea
Se trata, pues, de una devaluación de la verdad y, paralelamente, de una devaluación de la falsedad y de la mentira. Como todos los fenómenos sociales, este tiene un larga historia, que contaré telegráficamente. El siglo XX mostró que todos los regímenes dictatoriales y todos los fanatismos defienden verdades absolutas. Se pensó que el antídoto era el pensamiento débil y un educado relativismo, menos belicoso que la pretensión de verdad. Todas las opiniones se volvieron igualmente respetables. Frente al monoteísmo de la verdad, el politeísmo de las opiniones. En los medios de comunicación se hizo cada vez más difícil distinguir entre 'hechos' y 'opinión sobre los hechos'. Incluso se piensa que los hechos no existen, solo existen las interpretaciones de los mismos. La palabra 'post-factual' es sinónima de 'post-truth'. Los expertos dicen, con un cinismo realista, que si uno tiene el suficiente dinero puede contratar a una agencia que le busque hechos que apoyen su idea, sea cual sea. Y, por supuesto, también puede contratar un filtro que solo le proporcione las noticias que corroboren sus prejuicios.
La posverdad ha sido facilitada por las nuevas técnicas de comunicación. Las patologías sociales se expanden como un virus. Me parece sintomático el uso que se hace de la palabra 'viralidad' en las redes. Por eso ha surgido la polémica, incluso dentro de Facebook. Según 'The New York Times', altos responsables de la compañía han discutido sobre la posible responsabilidad de Facebook en el triunfo de Trump, y la necesidad de trabajar para combatir la desinformación. Pero Zuckerberg ha recordado que esta red social no es una agencia de noticias ni un medio de información social, y que no pueden convertirse en guardianes de la verdad. Es una mera red social. Sin embargo, según el informe Pew, el 62% de los americanos recibe noticias a través de estas plataformas. Neerzan Zimmerman, que trabajó en 'Gawker' como especialista en “tráfico rápido de historias virales” (el nombre de su profesión ya es significativo), afirma: “Hoy día no es importante que la historia sea real. Lo único importante es que la gente haga clic sobre ella. Los hechos están superados. Es una reliquia de la edad de la prensa escrita, cuando los lectores no podían elegir. Ahora, si una persona no comparte una noticia, no hay noticia”.

Zuckerberg ha recordado que Facebook no es una agencia de noticias ni un medio de información social. (Reuters)
La tolerancia al engaño es una de las manifestaciones del síndrome de inmunodeficiencia social del que les estoy hablando. Se están intentando vacunas, como el 'fact checking', que comprueba los datos ofrecidos por los políticos. Han aparecido el FactCheck.org, PoliticFacts, The Fact Checker, en EEUU, Channel4Fact Check, Fact Check Central y FullFact en el reino Unido, 'El objetivo' de Ana Pastor en España, 'Les Decodeurs' en Francia, e iniciativas más limitadas, como el blog 'BILDblog' en Alemania, que verificaba los artículos del diario 'Bild'. Los grandes periódicos ya realizaban esta función con otro nombre. Por ejemplo, 'Der Spiegel' mantenía un equipo de 70 personas dedicado a verificar hechos, lo que supone un elevado coste económico. El 'Reporter’s Lab' de la Universidad de Duke recoge información sobre estas iniciativas. A pesar de su auge, por el momento, la vacuna no funciona porque el influjo de la posverdad es demasiado fuerte. Donald Trump ha calificado al 'fact-check' de “out-of-touch” y “elitist media-type thing” , es decir, algo desconectado de la realidad y elitista, y Michael Gove, uno de los políticos que más apoyaron el Brexit, afirmó que los expertos son un peligro, lo que suponía desacreditar el conocimiento.
La única solución que se me ocurre es defender una filosofía que crea en la verdad, lo que en este momento no es tan fácil de encontrar. Sin embargo, es posible. El síndrome de inmunodeficiencia social es un prueba más de que necesitamos reivindicar la filosofía —que trata del método para separar la verdad de la falsedad— como servicio público.
Postdata. Cuando el artículo ya está escrito, leo un reciente discurso de Michael Higgins, presidente de Irlanda, diciendo que el mejor antídoto contra la posverdad es introducir la filosofía en las escuelas. ¡Bienvenido al club!
Fuente: http://ow.ly/W7pP306sWOl